Schock es el testamento fílmico de Bava, que enfermó durante el rodaje y tuvo que relegar en su hijo (Lamberto, otro que merece un hueco en este post) la silla de director para finalizar las tomas inacabadas. Y como testamento que es hay que reconocer que resulta decepcionante. Ya dije que su última etapa era bastante pobre, y Shock es una prueba fehaciente de ello: anodina, reiterativa y algo cargante, destaca por recurrir a un modelo de cine de terror esencialmente norteamericano (de hecho es una producción USA) que prioriza la intriga psicológica frente al esteticismo puro y duro que tanto practicó el italiano en sus inicios. Quizás su mérito estribe en aportar un nuevo “niño chungo” (David Colin Jr.) a la historia el cine, pro es bien poco, sobre todo si el intríngulis de la historia se adivina con tanta facilidad. Aún así, tiene algunas escenas reseñables y levanta bastante el vuelo en un final (muy Poe, de nuevo) que trae a la mente tiempos mejores. Recomendada para incondicionales de Bava, del terror con niño (malo) y el cine de cuentas pendientes.

Schock, de Mario Bava (1977). Guión de Francesco Barbieri, Lamberto Bava, Paolo Brigenti y Dardano Sacchetti. Interpretada por Daria Nicolodi, John Steiner, David Colin Jr. e Ivan Rassimov.

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